Katy llevaba casi veinte años en la misma empresa. Tenía estabilidad, seguridad, un camino claro. Todo lo que su familia consideraba que una persona debería querer.
Cuando decidió renunciar para apostar por un negocio de Amazon que apenas comenzaba, la reacción de los suyos fue unánime: no lo hagas. Ese fue el primer salto de fé.
Su madre se lo dijo sin rodeos: ya tienes todo lo que mucha gente sueña, ¿para qué arriesgarlo? Pero Katy veía algo que los demás no podían ver desde fuera. Veía la proyección. Veía las posibilidades. Y dio el salto.
Dos años después, el negocio supera el millón de dólares mensuales en ventas combinadas entre la tienda de wholesale y la agencia de Amazon que construyeron juntas.
Y la persona que hoy lidera la operación del día a día es su hermana Mari, quien tampoco imaginaba que terminaría en este mundo.
Luego vino el segundo: traer a su hermana al negocio.
Mari era maestra de profesión.
Cuando Katy le propuso unirse al negocio de Amazon, Mari no lo vio de inmediato. Katy la fue convenciendo poco a poco. Le propuso acompañarla en el negocio cuando todavía no tenía los fondos para pagarle. La propuesta fue honesta: te igualo lo que ganas con las clases, más una comisión ligada al crecimiento que traigas al negocio. En ese momento Katy facturaba alrededor de 50.000 dólares mensuales.
"Aunque yo no tenía en ese momento los recursos, sabía que se podían dar y se podía multiplicar. Entonces dijimos: saquemos los números."
Mari aceptó.
Empezó como compradora: buscar distribuidores, analizar listas de precios, identificar qué productos podían funcionar. La educación de Mari no tenía nada que ver con el comercio electrónico, la logística ni las finanzas. Pero
tenía constancia, disciplina y la capacidad de aprender lo que hiciera falta.Con el tiempo fue aprendiendo cada área del negocio, asumiendo más responsabilidades y convirtiéndose en la gerente general de la tienda. Hoy supervisa un equipo de más de diecisiete personas.
El tercer salto fue: construir equipo y
el cuarto, lanzar una agencia.
Hoy el negocio de Katy y Mari cuenta con:
- +17 personas en equipo
- múltiples líneas de negocio
- +$1M mensual en ventas
Y todo empezó sin estructura, sin capital suficiente y con incertidumbre.
Cuando Katy y Mari empezaron,
el modelo era puro wholesale: comprar productos de marcas reconocidas a distribuidores y revenderlos en Amazon. Sin marketing, sin publicidad, sin gestión de listings propios.
El negocio funcionaba y crecía.
Lo que no tenían planeado fue lo que llegó de forma orgánica: las marcas empezaron a buscarlas a ellas. El ruido que generaba su trabajo bien hecho les fue abriendo puertas a exclusividades. Y con esas exclusividades llegó un área que no conocían: el marketing dentro de Amazon. Así nació su Agencia.
Katy aprendió ese mundo contratando especialistas, tomando mentorías y formándose de manera constante. Y el aprendizaje fue en dos direcciones: lo que aprendían en la agencia mejoraba la tienda, y la experiencia operativa de la tienda les daba ventaja para resolver problemas en la agencia.
"Lo que hemos aprendido en la agencia nos ha ayudado en la tienda, y la experiencia de la tienda nos ha ayudado a resolver cosas muy rápido en la agencia."
Los bundles y multipacks siguen siendo parte de su estrategia de tienda. Amazon ha eliminado muchos en los últimos años, pero los que han sobrevivido son
los que están bien estructurados: con el UPC correcto, la marca bien asociada y cumpliendo los requisitos de la plataforma.
Más allá de los bundles existentes, han aprendido a crear listings nuevos de marcas que no tienen Brand Registry.
El proceso es directo: si la marca no tiene registro de marca en Amazon, se puede intentar crear un listing manualmente. Amazon pide fotos del producto, el UPC y el título o descripción.
Con eso, en muchos casos aprueba la creación. Esos primeros meses, mientras el producto se posiciona, tienen el cien por cien de la Buy Box. Con el tiempo otros vendedores se suman, pero el margen de esos primeros meses justifica el esfuerzo.
Una de las diferencias más notables entre Katy y Mari como operadoras de wholesale es la forma en que construyen relaciones con sus proveedores.
Encontrar nuevos distribuidores sigue siendo parte del trabajo de Mari, tiene una habilidad natural para conectar con las personas.
La clave que han encontrado es usar los proveedores que ya tienen como punto de partida: si venden un producto con un distribuidor, investigan quién más lo tiene. Esa búsqueda los lleva a mejores precios, otras marcas y nuevas oportunidades.
Otra fuente de información que no está en ningún catálogo son los choferes de entrega. Las relaciones que Mari construye con ellos les dan acceso a información valiosa: qué marcas está moviendo el distribuidor, qué productos nuevos van a entrar, qué líneas están ganando tracción en el mercado. Ese capital relacional, como lo llaman ellas, no tiene precio.
Un ejemplo concreto: hubo un proveedor que le había dicho que no a Katy. Cuando Mari tomó esa cuenta pendiente y llamó, insistió, se relacionó, le abrieron la puerta. La diferencia no fue el argumento: fue la forma de conectar.
La negociación con proveedores es diferente cuando la llevan ellas en comparación con sus compradores masculinos. La pregunta sobre si las mujeres negocian diferente tiene una respuesta directa en su caso: sí, pero eso no es una desventaja.
Sus dos compradores masculinos negocian de forma directa y transaccional.
Ellas construyen empatía primero, comunican el propósito, generan confianza. El resultado final es el mismo, pero el camino es distinto.
No es que haya que negociar duro para llegar al objetivo. Hay otras maneras. Y cuando la situación requiere un perfil más confrontacional, como reclamar una devolución con un operativo del proveedor, saben cuándo poner a uno de sus compradores a llevar esa conversación.
La propuesta de la agencia no es ofrecer servicios separados. No solo PPC, no solo imágenes, no solo gestión de keywords. La oferta es un acompañamiento integral: publicidad alineada con el inventario disponible, imágenes que reflejen la identidad de la marca, reviews bien gestionados, customer service atendido, estrategia de posicionamiento coherente. Todo junto.
Hay muchas agencias que ofrecen servicios separados: solo PPC, solo imágenes, solo gestión de listings. Katy y Mari no trabajan así.
Para ellas, una marca solo puede tener éxito real en Amazon cuando todo está alineado: la publicidad, el inventario, las imágenes, los reviews, el customer service, la estrategia de precios.
El proceso empieza siempre por escuchar al dueño de la marca. Cada cliente tiene una visión diferente y su trabajo es interpretar esa visión y convertirla en estrategias concretas de Amazon. Hay clientes que delegan todo; hay clientes que quieren estar presentes en cada decisión. A ambos los atienden según su forma de trabajar.
También hay marcas a las que les dicen que no. Si el producto no es competitivo, si el precio no está bien, si los reviews no tienen base sólida, la respuesta es honesta: trabaja estas cosas primero. No mandan a gastar miles de dólares en publicidad si el producto no está listo para competir.
"La honestidad y la transparencia han sido nuestra bandera. Eso es lo que nos ha dado la confianza de nuestros clientes."
En dos años pasaron de seis personas a diecisiete.
Tienen equipo en Estados Unidos, en México, en Venezuela y en Pakistán, con esquemas de pago diferentes para cada realidad: por hora, semanal, quincenal, mensual, fijo más comisiones.
Una de las decisiones que más ha impactado en la retención del equipo es involucrar a las personas en los resultados del negocio.
Quienes tienen posiciones clave tienen un salario fijo más una comisión variable ligada al rendimiento de la tienda o de los clientes de la agencia. Cuando la empresa crece, ellas crecen también.
Pero más allá del dinero, hablan de dos tipos de salario: el monetario y el emocional.
El salario emocional se construye en los gestos pequeños: preguntar cómo está la familia, dejar ir a alguien antes cuando un hijo no está bien, celebrar los logros, ser empáticos con las circunstancias personales de cada miembro del equipo.
"Hay dos salarios: el monetario y el emocional. Cuando el emocional está lleno, la gente trabaja diferente."
El resultado visible de esa cultura es la baja rotación. En un sector donde muchas empresas contratan y pierden personas constantemente, el equipo de Katy y Mari se mantiene estable y motivado.
Hace dos años facturaban 200.000 dólares mensuales. Hoy superan el millón entre la tienda y la agencia.
El crecimiento fue de cifras, pero también de estructura: más personas, más procesos, más áreas de conocimiento, más responsabilidad.
Katy reconoce que muchas veces van tan rápido que no se detienen a medir cuánto han avanzado.
- Diecisiete personas en el equipo.
- Una agencia que consiguió todos sus clientes de forma orgánica, por reputación, sin salir a buscarlos activamente.
- Un almacén que opera con la madre de Katy en la parte operativa y con Mari en la parte estratégica.
- Y un negocio que empezó como un salto de fe solitario y hoy es una empresa familiar real.
Lo que no ha cambiado desde el principio: la honestidad con los clientes, la cultura del equipo y la convicción de que en este negocio la constancia siempre gana.
1. Amazon no es el negocio, es el canal: El negocio real se trata de operaciones, manejo de equipo y estrategias.
2. El crecimiento viene del equipo: “Hay dos salarios: monetario y emocional.” Tienes que trabajar la cultura de empresa para que puedas escalar con tu equipo.
3. La ventaja competitiva no es el producto: es la ejecución, la velocidad y las relaciones
4. La mentalidad define el resultado: “Inténtalo, atrévete, no tengas miedo.” No es frase motivacional. Es operativa real.
Si quieres ver cómo gestionan un negocio real de +1M mensual y entender su mentalidad completa.
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