Por qué el ahorro solo no alcanza
Los cinco factores que los bancos evalúan en tu crédito personal
El camino de Pepito: construir crédito desde cero
Bancos grado A: por qué importa con quién construyes
El perfil mínimo para crédito comercial al 0%
El problema de Lupita: salir del 80% de utilización
El costo de oportunidad que nadie calcula
Tres consejos para quien empieza
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Transcripción
USA Crédito: cómo obtener capital comercial al 0% de interés para tu negocio
Ricardo: Hoy tenemos un invitado muy especial. Mike viene del mundo del e-commerce, del marketing, del emprendimiento. Lo conozco desde hace casi tres años. Nos conocimos en un evento de Top Golf y desde entonces hemos visto cómo has ido construyendo un holding: tienes empresa de construcción, empresa de wholesale, USA Crédito que es la principal, y acabas de comprar participación en una empresa de contabilidad e impuestos para integrarla al ecosistema. Tres años de mucho movimiento.
Miguel: Sí, y en ese entonces yo ya estaba aprendiendo cómo fundearme. Me había dado un golpe fuerte con cripto y cosas que estaban fracasando, y dije: yo necesito plata. Entendí que necesitaba crédito y empecé a educarme. Para diciembre de 2022 ya dije: yo puedo hacer esto como servicio.
Ricardo: Acabamos de grabar un episodio con Alejandro Arteaga donde mencionó que llegó a Estados Unidos con cero dólares pero con historial crediticio de 20 años porque llevaba tiempo construyendo crédito desde Venezuela con tarjetas abiertas acá. Desde el día uno le aprobaron 100.000 dólares en capital. ¿Cómo es posible eso?
Miguel: La magia del crédito comercial cuando estás empezando es que el banco no solo mira el negocio. Mira al empresario. Alejandro tenía 20 años de historial personal limpio: nunca un pago tarde, nunca una cuenta en cobranza. Cuando el banco ve eso, dice: esta persona ya demostró que sabe manejar la deuda. Yo le confío capital a su empresa.
Lo importante es que ese capital comercial no afecta tu crédito personal mientras pagues los mínimos a tiempo. Tú eres el colateral, sí, pero no se reporta en tu perfil personal. Solo lo hace si dejas de pagar.
Ricardo: Explícanos cómo funciona el sistema de crédito. ¿Qué evalúan los bancos?
Miguel: Evalúan cinco cosas en tu crédito personal:
Primero, el historial de pagos: ¿has pagado a tiempo? ¿Tienes cuentas en cobranza? ¿Pagos tardíos? Eso es lo más importante.
Segundo, la utilización porcentual: si tienes 10.000 de límite y debes 9.000, estás al 90%. Le dice al banco que estás al límite. Lo ideal es estar por debajo del 10%, máximo 30%.
Tercero, la antigüedad: el tiempo promedio de tus cuentas. Si tienes una tarjeta de 10 años y abres dos nuevas hoy, tu promedio baja mucho. Por eso conviene abrir cuentas nuevas al principio del proceso, no después.
Cuarto, el credit mix: tener distintos tipos de deuda —tarjetas, préstamos a plazos, líneas— muestra que manejas distintos instrumentos.
Quinto, las consultas recientes: cada vez que alguien revisa tu crédito queda registrado. Demasiadas consultas en poco tiempo señala desesperación.
Ricardo: Usemos dos perfiles concretos. Pepito tiene 18 años y no tiene ningún historial. Lupita tiene 40 años, 10.000 dólares en tarjetas y debe 8.000. ¿Cómo llegan ambos a 100.000 en capital comercial?
Miguel: Empecemos con Pepito.
Lo primero es crear una relación bancaria: abre una cuenta de débito en un banco grado A —Chase, Bank of America, Wells Fargo, American Express— y empieza a mover dinero ahí. Depósita tu salario, paga tus gastos desde esa cuenta.
Lo segundo es reportar pagos que ya haces: la renta, servicios, suscripciones como Netflix. Plataformas como Rent Reporters o algunos condominios te permiten agregar ese historial. En algunos casos puedes hacerlo de manera retrospectiva, cubriendo meses que ya pagaste.
Lo tercero, y más efectivo, es ser usuario autorizado en una cuenta antigua de alguien de confianza. Si la mamá de Pepito tiene una tarjeta de 20 años bien pagada, llama al banco, te agrega como usuario autorizado, te mandan una tarjeta a tu nombre. Compras un chicle, la activas, la cortas para no usarla. En uno o dos meses, cuando cierre el estado de cuenta, esos 20 años de historial aparecen en tu perfil. Solo esa cuenta —bien manejada, con baja utilización— es lo que se transfiere. No importa si esa persona tiene otras deudas o mal crédito en otras cuentas.
Esto se llama piggyback o tradeline. En Venezuela los padres les daban tarjetas a sus hijos desde siempre. Es exactamente lo mismo.
Con esos tres pasos, Pepito puede pedir su primera tarjeta propia en el banco donde tiene su cuenta y recibir una aprobación decente. No una tarjeta asegurada de 300 dólares, sino algo útil.
Ricardo: ¿Por qué importa con qué banco construyes? ¿No es lo mismo una tarjeta de cualquier lugar?
Miguel: No, para nada. Los bancos grado A —Chase, Bank of America, Wells Fargo, American Express, Goldman Sachs a través de Marcus o la tarjeta de Apple— manejan trillones en activos y son los que ofrecen las mejores condiciones para crédito comercial. Capital One y Discover son un escalón más abajo, útiles pero no los mejores. Bancos pequeños, Credit One, tarjetas de tiendas retail —esas te dan 300 o 500 dólares y no escalan. Diez años después sigues con esos mismos límites y no te sirven para nada cuando quieres crédito comercial.
Ricardo: ¿Cuál es el perfil mínimo que necesita alguien para acceder a crédito comercial al 0%?
Miguel: Esto puede ir cambiando con el tiempo, pero el mínimo que nosotros requerimos en USA Crédito es:
Cuatro cuentas primarias —tuyas, no de usuario autorizado— con al menos dos años de antigüedad, preferiblemente en bancos grado A.
Crédito comparable suficiente. Si tus cuatro tarjetas son de 1.000 dólares cada una, no te van a dar mucho. Idealmente 5.000 o 10.000 por tarjeta —40.000 en suma mínima.
Utilización por debajo del 30% en todas las tarjetas. Mejor si está por debajo del 10%.
Sin pagos tardíos. Sin cuentas en cobranza.
Una empresa estructurada de al menos seis meses, con código NAICS apropiado y perfil activo en Dun & Bradstreet.
Con ese perfil, los bancos pueden ofrecer tarjetas comerciales al 0% de APR por 9, 12 o 18 meses. Chase ha aprobado hasta 75.000 dólares a 12 meses. Goldman Sachs hasta 40.000. Wells Fargo tiene productos de 20.000 a 35.000 a 12 meses. American Express tiene dos tarjetas azules —la Blue Cash y la Blue Plus— con interés promocional para negocios.
Ricardo: ¿Y Lupita? Debe el 80% de su crédito y está a ras mes a mes.
Miguel: Lupita tiene que bajar su utilización antes de cualquier otra cosa. Si puede, con disciplina real —cortar gastos, generar ingreso extra en fines de semana, no usar las tarjetas— puede salir en un año.
Si genuinamente no puede llegar a los pagos, la opción es llamar al banco y declarar dificultad financiera. Muchos bancos, American Express incluido, ofrecen planes de pago donde congelan los intereses compuestos y establecen una cuota fija. El crédito sufre un poco, pero la deuda deja de crecer. Y cuando termina de pagar, puede reconstruir la relación con ese banco.
La trampa es que una vez que baja el balance, la tarjeta queda disponible de nuevo. Si Lupita lleva ese capital a un activo —algo que produce más de lo que costó financiar— es herramienta. Si lo lleva a consumo, en seis meses está en el mismo lugar.
Ricardo: Explícame el 0% de interés. ¿Qué condiciones tiene?
Miguel: Es un interés promocional en compras nuevas durante el período que indica la tarjeta —12 ciclos de facturación en la mayoría de los casos. Cada compra que hagas desde que activas la tarjeta aplica a ese 0%. Lo que no aplica son los adelantos de efectivo: si le mandas dinero a alguien a través de una aplicación de pago, eso se considera adelanto, tiene comisión adicional y te cancela la promoción de esa tarjeta desde ese momento.
También hay que pagar el mínimo mensual a tiempo. Si un mes se te olvida, muchos bancos activan el interés normal hacia atrás. Lo que siempre recomiendo es llamar al banco, explicar la situación, y en muchos casos lo revierten si es un olvido aislado.
Ricardo: Cuéntame el argumento del costo de oportunidad.
Miguel: El costo de oportunidad es lo que no ganas mientras esperas. Imagina que tienes un retorno del 15% anual sobre tu capital. Con 100.000 propios, en 8 años llegas a 200.000. Con 500.000 en capital —parte propio, parte financiado— pagando intereses pero con cinco veces más capital trabajando, en el mismo tiempo la diferencia es enorme.
No es que vayas a salir a buscar deuda sin propósito. La pregunta es: ¿ya sé que este modelo de negocio funciona? ¿Ya vi que produce retorno real? Si la respuesta es sí, entonces la pregunta siguiente es: ¿por qué voy a esperar cinco años para escalar orgánicamente si puedo hacerlo ahora con capital financiado?
"El crédito bien utilizado es el motor de un buen negocio. En base a eso está estructurada la economía entera de Estados Unidos."
Ricardo: ¿Tres consejos para quien está empezando?
Miguel: El primero: actúa con miedo si tienes miedo, pero actúa. No esperes a que el miedo desaparezca. Nunca desaparece. Hay que hacer las cosas con miedo igual.
El segundo: rodéate de personas con los mismos valores que tú. No negocies tus valores por un contacto o por lo que alguien puede darte. En el momento que empiezas a comprometer eso, te empiezas a desviar del camino que estás construyendo. Cuando te conviertes en emprendedor, te conviertes en una persona. Tienes que volverte un millonario. No el negocio: tú.
El tercero: siempre hay algo que aprender. De cualquier conversación, de cualquier resultado, de cualquier error. Sobre todo del error. Hazte responsable de lo que salió mal y extrae de ahí lo que sirve para lo que sigue. Esa disposición es lo que separa a quien avanza de quien no.
USA Crédito ayuda a emprendedores hispanos a acceder a capital comercial y construir o reparar su historial crediticio. Puedes encontrarlos en sus redes sociales.
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