Ricardo Dominguez
Apr 14

Trading o vender en Amazon: cuál te conviene más

Ganar dinero online ya no es una idea rara. Lo raro es encontrar una explicación honesta sobre qué modelo encaja mejor contigo.

Porque cuando alguien busca en Google “cómo ganar dinero desde casa”, “cómo ganar dólares online” o “cómo empezar un negocio en internet”, casi siempre aterriza en dos tipos de promesas: unas hablan de velocidad, otras hablan de estabilidad.

Unas venden libertad inmediata, otras te hablan de construir algo con paciencia. Y ahí aparece la gran duda: ¿es mejor hacer trading o vender en Amazon?

En una conversación muy reveladora entre Ricardo, operador de un negocio de Amazon, y Franklin “El Gocho”, trader con años de experiencia, aparece algo que casi nadie dice con suficiente claridad: ambos modelos pueden funcionar, pero no se parecen tanto como algunos creen.

Nuestro invitado de hoy intentará, desde su experiencia, a ayudarte a responder esa pregunta.  En este post te dejamos un resumen de la conversación, pero primero te invitamos a ver el podcast completo:

Trading o vender en Amazon: la diferencia real entre ganar dinero rápido y construir un negocio

La respuesta incómoda es que no existe un ganador universal. Existe, más bien, un modelo que encaja mejor con tu perfil, tu tolerancia al riesgo, tu capital, tu disciplina y tu forma de trabajar.

Sí, los dos son comercio. Sí, los dos pueden generar ingresos. Pero uno te exige operar un negocio con inventario, proveedores y procesos; el otro te obliga a dominar tus emociones frente a una pantalla donde una mala decisión puede costarte todo.

Y esa diferencia cambia absolutamente todo.

El problema principal: la gente compara mal trading y Amazon

La mayoría de las comparaciones entre negocios online están mal hechas porque parten de una fantasía: la fantasía de ganar mucho dinero rápido sin pagar el precio que exige el modelo.

Ese error se repite una y otra vez. La persona no compara la realidad de cada negocio. Compara la promesa que más le gusta escuchar.

En Amazon muchos entran pensando que con poco dinero van a escalar en pocos meses a cifras enormes. En trading, muchos creen que con una estrategia y una laptop ya tienen resuelta la vida. En ambos casos, el choque con la realidad llega rápido.

La diferencia es que el golpe no se siente igual.

En Amazon, si haces una compra razonable y trabajas con productos que tienen mercado, normalmente no desaparece todo de la noche a la mañana. En trading, sí puede pasar.

“El tema con el trading es que literalmente puedes perderlo todo.”.

Esa frase resume gran parte del artículo. No para asustarte, sino para ubicarte. Porque mientras Amazon suele castigar la improvisación con lentitud, trading muchas veces la castiga con violencia.

Error 1: pensar que ambos negocios se aprenden igual

Aquí es donde mucha gente se equivoca desde el principio. En Amazon aprendes un negocio operativo.  Vender en Amazon, especialmente en wholesale, implica aprender a:

  • buscar productos rentables
  • analizar demanda y competencia
  • contactar proveedores
  • negociar precios
  • comprar inventario
  • preparar y enviar mercancía
  • controlar márgenes
  • reinvertir capital

No es un juego de un solo clic. Es una operación real. Aunque la venta ocurra online, detrás hay inventario, relaciones comerciales, logística y gestión.

Ricardo lo plantea de una manera bastante clara: Amazon no es una inversión pasiva, es un negocio tradicional apoyado en tecnología.

En trading aprendes un sistema y una ejecución

En trading el aprendizaje se mueve en otro terreno. Necesitas entender una estrategia, una plataforma, una forma de entrar y salir del mercado, y sobre todo, una gestión del riesgo. Pero además debes hacer algo que muchos se saltan: comprobar que lo que aprendiste funciona de verdad.

“Después que te lo aprendes, tienes que ir al histórico a ver si lo que aprendiste realmente funciona.”

Ese punto es importante. En trading puedes hacer backtesting y revisar si un sistema habría funcionado en los últimos años. Eso te da una ventaja analítica que en otros negocios no siempre existe con tanta precisión.

Aprendizaje clave

Amazon te pide capacidad operativa. Trading te exige precisión mental y disciplina estadística. No basta con decir “me gustan los negocios online”. Hay que preguntarse qué tipo de trabajo soportas mejor.

Error 2: creer que el capital inicial significa lo mismo en ambos modelos

Esta es otra trampa habitual. La gente escucha que para Amazon hacen falta 5.000 dólares y que para trading se puede empezar con mucho menos, y concluye que trading es mejor porque “requiere menos dinero”. Esa comparación es demasiado superficial.

En Amazon el capital compra inventario

Cuando empiezas a vender en Amazon, el dinero entra en mercancía. Compras productos que tienen un valor real en el mercado. Si haces un análisis correcto y compras productos de marca, el riesgo de destrucción total es mucho más bajo.

Puedes equivocarte. Puedes comprar mal. Puedes quedarte corto de margen. Pero normalmente sigues teniendo un activo físico.

En trading el capital compra riesgo controlado

En trading, especialmente con modelos de fondeo, puedes arrancar con menos dinero propio. Pero eso no significa que el riesgo desaparezca. Significa que el modelo cambió.

Franklin lo explica bien: hoy puedes empezar con evaluaciones, demostrar que sabes operar y acceder a cuentas financiadas. Eso baja la barrera de entrada, pero no elimina el problema de fondo: si no sabes gestionar el riesgo, vas a quemar cuentas una detrás de otra.

“Lo más importante no es ganar. Es entender cuánto pierde tu sistema.”

No compares solo cuánto dinero necesitas para entrar. Compara qué estás poniendo en juego, qué probabilidad real tienes de conservarlo y cuánto tiempo necesitas para convertir ese capital en un flujo estable.

Error 3: subestimar el peso de la emoción

Este quizá sea el punto más decisivo de todos. Franklin cuenta que su primera cuenta de 5.000 dólares la perdió completa. ¿La razón? En simulación todo funcionaba. En real, apareció el factor humano.

“Ahí entendí algo donde jugaba la emoción y donde la disciplina tenía que ser total.”

En trading eso es brutal. Puedes conocer el sistema y aun así destruirlo por ansiedad, ego, miedo o euforia.

El problema del trader retail

Un trader retail no tiene un jefe que lo detenga. No tiene un oficial de cumplimiento que le cierre la operación cuando ya cruzó el límite. Está solo con la pantalla.

Y eso significa que, si no tiene autocontrol, puede liquidar una cuenta en minutos.

En Amazon también existe emoción, pero opera distinto

En Amazon la emoción también puede hacer daño: compras impulsivas, exceso de apalancamiento, confianza ciega en un proveedor, mala lectura de la demanda. Pero la naturaleza del error suele ser menos instantánea.

La pérdida, cuando llega, muchas veces viene por una mala operación sostenida, no por una decisión de segundos.

Si eres una persona impulsiva, emocional o muy reactiva, trading puede ser un terreno peligrosísimo. Amazon también exige cabeza fría, pero te da más margen para corregir.

Error 4: dejarse seducir por la velocidad y despreciar la estructura

Aquí aparece una verdad incómoda: mucha gente no quiere un negocio; quiere escapar de su realidad cuanto antes.

Y eso hace que el modelo más rápido parezca automáticamente mejor.

Trading puede escalar más rápido

Franklin no maquilla esto. Dice algo que muchos evitan admitir: en trading sí es posible hacer mucho dinero en menos tiempo que en Amazon. Pero esa posibilidad viene acompañada de una volatilidad mucho más agresiva.

Puedes tener meses muy buenos. También puedes tener meses muy malos.

Amazon suele ser más lento, pero más estructurable

En Amazon el crecimiento normalmente es más progresivo. Compras, vendes, reinviertes, construyes historial, te apalancas, amplías operación. No suele haber saltos explosivos iguales a los de trading, pero sí una vía más clara para convertirlo en empresa.


“Te puedes convertir en millonario haciendo Amazon. Solo tienes que tener paciencia.”

No es una frase romántica. Es una advertencia. La paciencia aquí no es opcional. Es parte del modelo.

Si solo te atrae la velocidad, probablemente estás mirando la parte más peligrosa del juego. A veces el negocio correcto no es el que promete más rápido, sino el que puedes sostener sin romperte.

Error 5: aprender de gente que no vive lo que enseña

Este punto atraviesa toda la conversación y debería importarte más de lo que crees.

Tanto Ricardo como Franklin coinciden en algo esencial: no tiene sentido enseñar un negocio que no estás ejecutando.

Eso en Amazon importa porque el ecosistema cambia constantemente: políticas, fees, condiciones logísticas, restricciones, proveedores, riesgo de cuenta. Quien no opera, se queda desactualizado.

En trading pasa igual, con un agravante: mucha gente vende formación sin ejecutar el sistema que enseña.

“Si yo no vivo el negocio, ¿cómo lo enseño?”

No compres solo una explicación bonita. Busca evidencia de ejecución real, contexto real y resultados coherentes con el modelo del que te hablan.

La historia real detrás del trading: Uber, inmigración y una cuenta perdida de 5.000 dólares

Lo más valioso de esta conversación no es la comparación abstracta entre modelos. Es la historia concreta que la sostiene.

Franklin no llegó al trading como llega mucha gente hoy, desde la fantasía de los coches de lujo o las capturas de pantalla. Llegó desde la necesidad.

Era inmigrante. Hacía Uber, delivery, limpiaba pisos. Tenía una hija. No hablaba inglés. No tenía margen para equivocarse, pero aun así se puso a estudiar con una mezcla rara de curiosidad, presión y disciplina.

No empezó comprando cursos caros. Empezó tomando notas. Viendo videos gratis. Estudiando en ratos muertos. Construyendo un sistema desde abajo.

Y aun así perdió sus primeros 5.000 dólares.

Eso le da profundidad a una idea que muchos no quieren escuchar: perder al principio no siempre significa que el modelo no sirve; a veces significa que todavía no estás listo para ejecutarlo en real.

Lo que cambia el resultado no es solo la técnica. Es la madurez operativa.

Lecciones prácticas de esta comparación

1. Si buscas estabilidad, Amazon suele tener una curva más amable: 
No es fácil. No es pasivo. Pero el producto físico y la operativa real suelen hacer que el riesgo de destrucción total sea menor.

2. Si buscas velocidad, trading puede ofrecerla, pero con más riesgo
La posibilidad existe, sí. Pero depende de tu disciplina, tu sistema y tu capacidad para no autodestruirte emocionalmente.

3. El capital importa, pero importa más la gestión
No se trata solo de cuánto tienes, sino de cómo lo usas, cuánto arriesgas y cuánto tiempo puedes sostener el proceso.

4. Ningún modelo compensa la falta de disciplina
La disciplina no es un complemento. Es parte del negocio.

5. La mejor opción no es la más popular, sino la más compatible contigo
Hay personas que disfrutan negociar con proveedores, mover inventario y construir estructura. Otras prefieren operar solas frente a una pantalla. Elegir mal perfil te sale caro.

Qué puede aprender cualquier emprendedor online de esta conversación

Aunque nunca hagas trading ni vendas en Amazon, esta comparación deja una enseñanza más amplia: el modelo no te salva de ti mismo.

Si eres impulsivo, te llevarás esa impulsividad a cualquier negocio.
Si no sabes seguir procesos, te sabotearás en cualquier industria.
Si persigues dinero rápido sin entender el sistema, terminarás comprando expectativas en lugar de construir resultados.

Por eso esta no es solo una comparación entre Amazon y trading. Es una comparación entre dos formas de relacionarte con el riesgo, el tiempo, la disciplina y la construcción de ingresos.

  • En Amazon, el negocio tiende a recompensar la constancia operativa.
  • En trading, el negocio tiende a recompensar la ejecución fría y la gestión matemática del riesgo.

Los dos pueden funcionar. Los dos pueden salir mal. Pero fallan por razones distintas.

Y entender eso ya te pone por delante de la mayoría.

Conclusión: entonces, ¿qué es mejor?

No hay una respuesta universal. Hay una respuesta correcta para cada perfil.

Vender en Amazon puede ser mejor para ti si:

  • prefieres un negocio más tangible
  • te sientes cómodo con proveedores, inventario y operación
  • valoras más la estabilidad que la velocidad
  • quieres construir una empresa escalable con estructura

Trading puede ser mejor para ti si:

  • toleras mejor la presión psicológica
  • te gusta trabajar solo y con reglas estrictas
  • eres disciplinado con el riesgo
  • entiendes que la oportunidad de ganar rápido convive con la posibilidad de perder rápido

La mayoría no necesita una promesa. Necesita un marco realista para decidir. Y eso es justo lo que esta conversación deja claro: ganar dinero online no depende solo de encontrar un modelo rentable, sino de elegir uno que puedas ejecutar bien durante suficiente tiempo.
Si estás evaluando cuál de estos dos caminos encaja mejor contigo, vuelve a ver el podcast, pensando no en lo que suena más atractivo, sino en qué tipo de trabajo estás realmente dispuesto a sostener.

Y si tu interés está del lado de Amazon, conviene revisar a fondo el modelo, los márgenes, la estructura operativa y el tipo de estrategia que mejor encaja con tu capital antes de dar el siguiente paso.
Si quieres ir mas allá y empezar en serio un negocio en Amazon, con una ruta clara, menos errores y una estrategia real para vender, el siguiente paso es hablar con mi equipo.

Tener acompañamiento correcto desde el inicio reduce muchísimos errores caros y acelera el proceso de verdad.

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Y si quieres ver las herramientas que usamos y para qué sirven visita este enlace:  Herramientas para vender en Amazon

📌 Disponible en: YouTube, Spotify, Apple Podcasts.

Transcripción

¿Trading o vender en Amazon? Cómo ganar dinero online con Franklin “El Gocho”

Ricardo:
Si un día amaneciste sentimental y te dejaste llevar por las emociones, puedes destruir todos tus fondos en un minuto. Tú haces trading, nosotros vendemos en Amazon. Mucha gente que nos escucha se pregunta qué es mejor para ellos. Si yo no vivo el negocio, ¿cómo lo enseño? El tema con el trading es que literalmente puedes perderlo todo. ¿Cuánto estoy dispuesto a perder de mi dinero? Si tú sabes tu pérdida consecutiva acumulada, no hay manera de que pierdas tu dinero, al menos que no entiendas eso.

Hoy estamos con Franklin, un gran invitado, conocido en redes como El Gocho Trader. Tienes varios años haciendo trading y compartiendo contenido. Me llama mucho la atención esta conversación porque hay demasiadas personas que lo que quieren es ganar dinero desde casa, y hay muchas maneras de hacerlo. Tú haces trading, nosotros vendemos en Amazon, y muchos se preguntan qué es mejor para ellos. Gracias por aceptar la invitación y por tomarte el tiempo de conversar genuinamente sobre qué es cada negocio y cuáles son sus diferencias.

Franklin:
Gracias a ti, Ricardo. Me da risa porque así fue como inicié con Gocho Trader. Después evolucioné, cambié nombres, simplifiqué la marca. También gracias por la invitación. He visto conversaciones que has tenido con otras personas y creo que hay muchas formas de vender online. Sin duda, la gente está buscando una fuente de ingresos distinta, incluso adicional, sin descuidar su fuente principal.

No es lo mismo un chamo de 18, 20 o 21 años que quiere tomar riesgo, que una persona como yo, que voy para 44 años, padre de familia, con otras responsabilidades. Pero siempre existe ese clic de querer buscar otra opción. Yo creo que Amazon y trading son lo mismo en esencia: comercio. Solo que se desarrolla en plataformas distintas. En ambos pagamos comisiones y necesitamos una estrategia. No cualquiera puede simplemente agarrar un producto y venderlo porque sí. En trading, al final, también estamos comercializando.

Ricardo:
Eso es súper interesante porque al final es comercio. Y la gran mayoría de las personas que he tenido la fortuna de entrevistar empezaron su negocio con una búsqueda simple en internet: cómo ganar dinero desde casa, cómo ganar dinero desde Venezuela, cómo ganar dólares desde tal sitio. Y así llegan a personas como tú y como yo, buscando un mejor futuro.

¿Cómo inicias tú en este mundo? ¿Qué te llevó a hacer trading?

Franklin:
Cuando empecé, hice de todo. Fui Uber, delivery, limpié pisos, hice cualquier trabajo que le toca hacer a un inmigrante en busca de una nueva oportunidad, sobre todo sin hablar inglés. Y lo digo sin pena: cualquier trabajo es digno si se hace bien.

En ese momento yo hacía Uber. Cuando empecé, ni siquiera existían esos sitios donde los conductores se paran a esperar órdenes tranquilos. Nos perseguía la policía, no te podías quedar cerca del aeropuerto. Luego eso cambió y aparecieron las paradas. Ahí uno tenía tiempo de distraerse. Yo me decía a mí mismo: “No te puedes bajar de este vehículo”, porque veía compañeros que se bajaban a jugar dominó o cartas. Y yo pensaba: “Si te bajas, pierdes. Vas a caer ahí”. Así que me puse a buscar algo que hacer. No quería ponerme a ver Netflix. Empecé a buscar en internet cómo hacer dinero.

Me apareció un chico hablando de invertir en bolsa, no de trading, sino de inversión en bolsa: cómo crear un pequeño portafolio, cómo comprar acciones de Apple, Google o Amazon, por qué invertir a largo plazo. Empecé a ver eso y luego el algoritmo hizo su trabajo. Corría el año 2016. Todo lo que tenía que ver con bolsa y trading empezó a perseguirme. Y me pregunté: “¿Qué es esto?”. Yo no sabía absolutamente nada, ni siquiera quién era Warren Buffett.

Ricardo:
Y eso le pasa a mucha gente. Uno cree que todo el mundo conoce esos nombres, pero no.

Franklin:
Exacto. Yo no sabía nada de eso. Y empecé a ver videos, a aprender, a tomar notas. Tengo una ventaja: me gusta estudiar. Agarré cuaderno, empecé a anotar todo. Todo curso gratuito que aparecía, ahí estaba yo de primero. En aquel tiempo un curso te podía costar 5.000 dólares, y yo no podía pagar eso. Había llegado solo con mi hija. En ese momento era padre soltero, así que tampoco tenía margen para tomar decisiones locas.

No tenía cómo ahorrar fácil. Un inmigrante muchas veces vive pagando la tarjeta de crédito y volviendo a cero. Yo no podía meter sobretiempo ni trabajar más horas por mi hija. Entonces dije: “Sigue estudiando. No puedes pagar un curso. Aprende por tu cuenta”. Empecé a construir mi propio sistema. Al principio en simulación, practicando, aprendiendo. Porque el que quiere hacer dinero online, sea en Amazon o en trading, quiere dejar de trabajar en dos días. Y yo no podía pensar así. Tenía una responsabilidad.

Empecé a testear mi sistema. Y lo comparo mucho con vender productos. No es lo mismo vender 20 termos que vender un millón. Con 20 los vendes como sea, pero con un millón cambia toda la logística. En trading pasa igual.

Hasta que a finales de 2017, después del huracán Irma, dije: “Este es el momento. Toma el riesgo”. Ese huracán me marcó porque pasé muchos días sin trabajar. Y en este país, tantos días sin producir te pegan durísimo.

Ricardo:
¿Con cuánto empezaste?

Franklin:
La primera cuenta la abrí con 5.000 dólares. Los perdí todos.

Ricardo:
Así, completo.

Franklin:
Completo. Y ahí entendí algo clave: ¿por qué en simulación todo me sale bien, pero en la vida real no? Porque entra la emoción. Ahí entendí el peso de la disciplina. La segunda vez, incluso, me prestaron el dinero. Hoy no recomiendo eso. Para nada. Pero en aquel momento lo hice.

Después empecé a hacerlo mejor. Me empezó a ir bien porque ya entendía que no se trataba de volverse loco. Mi meta era cubrir mis gastos, no hacerme rico de un día para otro. Ganaba parecido a lo que podía ganar haciendo Uber, pero aquí había más riesgo.

Yo empecé a compartir mi día a día, pero sin intención de vender nada. Subía mis gráficos, mi comida, mis cosas. Y siempre salía alguien: “Enséñame”. Yo respondía que no enseñaba eso. Hasta que un amigo me insistió tanto que me dijo: “Te pago 50 dólares para que me expliques una hora”. Me mandó 50 dólares por PayPal. Todavía tengo eso guardado porque fue la primera vez que alguien me pagó por enseñar trading.

Ricardo:
Y ahí ya tú estabas viviendo del trading.

Franklin:
Sí. Ya para finales de 2017 yo estaba cubriendo mis gastos con trading. No estaba haciendo una locura, pero cubría lo necesario. Y por culpa de ese amigo comenzó una cadena. Uno llamó a otro, el otro a otro, y sin darme cuenta había mucha gente llegando a mi casa a aprender.

El problema fue que pensé que todo el mundo podía hacerlo igual que yo. Y no. No todo el mundo tiene el mismo mindset, ni la misma capacidad emocional. Yo empecé con scalping, que hoy no se lo recomiendo a nadie para empezar. No porque no funcione, sino porque requiere una gestión emocional fuerte. Puedes ganar y perder muy rápido, y eso desenfoca a la mayoría.

Con el tiempo evolucioné, cambié mi sistema y hoy ejecuto otro distinto al que enseñaba en 2018. Luego hice una pausa larga. No quería seguir enseñando porque el trading también trae mucho hate. Pero al final entendí que eso es lo mío. Eso sí: para mí solo tiene sentido enseñar algo que realmente haces.

Ricardo:
Eso es clave. Yo siempre digo que si no vivo el negocio, no lo enseño. No es lo mismo enseñar algo que solo aprendiste, a enseñar algo que realmente ejecutas y del cual vives.

Franklin:
Correcto. Tú no puedes enseñar Amazon si no estás metido en el día a día, si no sabes los cambios, si no entiendes la operativa real. En trading pasa igual. La gente cree que la estrategia no cambia nunca, pero el mercado cambia.

Cada vez que tú entras a un trade, tienes 50% de probabilidad de ganar y 50% de perder. Lo importante no es adivinar, sino tener un sistema probado. Saber cuánto ganas cuando ganas y cuánto pierdes cuando pierdes.

Ricardo:
En Amazon también trabajamos con datos. Por ejemplo, antes de comprar un producto analizamos una gráfica histórica. Vemos el precio promedio, mínimo, cuántos vendedores hay, cuántas unidades se venden. Con esa data decidimos si compramos o no. Estamos comprando inventario físico, tangible. Si no se vende en Amazon, incluso podrías venderlo por otro lado.

¿Cómo luce ese análisis en trading?

Franklin:
Hay que separar invertir de especular. Invertir es comprar acciones o construir un portafolio a largo plazo, basado en análisis fundamental. Es otra cosa.

Los que hacemos trading especulamos. Y yo hago trading retail, no soy trader profesional de banco o fondo. Un trader profesional trabaja para una institución, tiene licencias, salario, horarios. Yo no. Si salgo negativo un mes, salí negativo. Por eso yo no veo el trading como empleo, sino como negocio.

Y el proceso para aprender es simple en teoría: te educas, aprendes la estrategia, aprendes a usar la plataforma, y luego haces algo que la mayoría no quiere hacer: testear. Tienes que ir al histórico y verificar si eso que te enseñaron realmente funciona.

En trading tú puedes retroceder cinco años y ver si un sistema daba resultado o no. Ahí está una gran ventaja. Puedes hacer backtesting. Puedes ver cuántas ganaste, cuántas perdiste, cuál es tu win rate, cuál es tu pérdida acumulada.

Yo siempre digo que lo más importante no es cuánto ganas, sino cuánto puedes perder consecutivamente. Si tú entiendes tu pérdida acumulada, tienes una ventaja enorme. En mi caso, por ejemplo, mi sistema tiene una pérdida consecutiva máxima conocida. Entonces yo calculo mi riesgo en base a eso. Si no entiendes eso, te destruye la emoción.

Ricardo:
En Amazon también pasa algo parecido con el margen y el riesgo. Nosotros intentamos comprar productos donde el riesgo sea bajo y el margen razonable. Pero hay una diferencia importante: en Amazon, salvo que hagas una locura o compres mal, es mucho más difícil perderlo todo porque tienes un producto físico, de marca, con mercado.

Franklin:
En trading sí puedes perderlo todo. Esa es la gran diferencia. Si un día amaneciste sentimental y no tienes control, puedes destruir la cuenta en un minuto. Un trader profesional tiene jefes, límites, controles. El trader retail decide solo. Y ahí está el problema.

Ahora bien, hoy el negocio ha cambiado. Ya no necesariamente necesitas empezar poniendo 5.000 dólares tuyos. Existen empresas de fondeo o financiamiento para traders. Básicamente, compras una evaluación, demuestras que sabes operar, pasas unas reglas y te dan una cuenta financiada. Tú te quedas con la mayor parte de la ganancia.

Eso cambia mucho la barrera de entrada. Pero igual necesitas disciplina, sistema y gestión del riesgo. Si no, quemas examen tras examen.

Ricardo:
En Amazon la ruta tradicional es distinta. Necesitas capital para inventario. Nosotros solemos recomendar unos 5.000 dólares para empezar porque psicológicamente te permite ganar algo razonable y motivarte. Compras productos, los envías a Amazon, vendes, recuperas tu inversión y reinviertes. Se va formando un efecto compuesto.

También puedes apalancarte con tarjetas, con líneas de crédito, con préstamos basados en ventas. Pero sigue siendo un negocio operativo: tienes que buscar proveedores, negociar, analizar productos, mover mercancía.

Franklin:
Y esa es una diferencia real. Amazon tiene más contacto humano, más operación, más estructura. Trading es tú y la computadora. En Amazon puedes delegar parte de la logística, pero sigue siendo un negocio más tradicional con tecnología. Trading es cien por cien digital.

Yo vi de cerca el negocio de Amazon y pensé: “Si tuviera 20 años menos, me encantaría estar sudado aquí, montando esto, ayudando a crecer el negocio”. Pero hoy sé que no es para mí. Y eso está bien. Hay abogados, médicos, ingenieros, militares. No todo el mundo sirve para lo mismo.

Ricardo:
Totalmente. En Amazon puedes construir algo grande, pero no es dinero rápido. Nosotros hoy vendemos millones al mes, pero para vender eso tienes que tener millones en inventario. El que dice que vende 100.000 dólares al mes, probablemente tiene unos 150.000 invertidos.

Franklin:
Y en trading pasa algo parecido con las expectativas. La gente ve resultados y quiere ganar con una cuenta lo que otros ganan con 20. Yo tengo cuentas replicadas. Esa es una diferencia que mucha gente no entiende.

El mayor problema del que empieza en cualquier negocio online es que quiere resultados de empresa grande con presupuesto y mentalidad de principiante.

Ricardo:
Esa es la raíz de casi todo. La gente llega a internet buscando ganar dinero porque odia su trabajo o quiere cambiar de vida, pero al mismo tiempo quiere hacerse rica rápido. Y eso distorsiona las expectativas.

Franklin:
Sí. En trading sí existe la posibilidad de hacer mucho dinero rápido, pero con muchísimo riesgo y con una curva emocional muy dura. En Amazon es más lento, más operativo, más estable si haces las cosas bien.

Ricardo:
Y también hay que decirlo: en Amazon puedes quebrar si haces las cosas mal. Si compras mercancía mala, robada, vencida, o de proveedores dudosos, Amazon te puede suspender y el problema es serio. Pero si haces el trabajo correctamente, el riesgo baja mucho.

Franklin:
Exacto. Al final, tanto en Amazon como en trading, el problema no suele ser el modelo. El problema es saltarse pasos, no seguir procesos, no tener disciplina y querer correr antes de caminar.

De hecho, yo siempre digo que desde el primer correo de bienvenida ya sé quién va a tener más dificultades. Porque si una persona no sigue instrucciones simples, el proceso se le va a hacer mucho más largo.

Ricardo:
Eso también lo digo yo. A veces me pregunto: “¿Para qué me pagaste si igual vas a hacer lo que te da la gana?”. La disciplina termina siendo más importante de lo que la mayoría cree.

Franklin, de verdad, gracias por tomarte el tiempo. Me gustó mucho esta comparación porque no se suele ver una conversación tan abierta entre dos modelos de negocio online tan distintos.

Franklin:
Gracias a ti. Me gustó mucho. Y sí, creo que es bueno intercambiar ideas entre nichos distintos. No todo el mundo va a servir para trading, ni todo el mundo va a servir para Amazon. Pero mientras más claro tenga la persona en qué se está metiendo, mejor va a decidir.

Ricardo:
Totalmente. Gracias, Franklin.

Franklin:
Gracias a ti, papá.

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