Trading o vender en Amazon: la diferencia real entre ganar dinero rápido y construir un negocio
El problema principal: la gente compara mal trading y Amazon
Error 1: pensar que ambos negocios se aprenden igual
Error 2: creer que el capital inicial significa lo mismo en ambos modelos
Error 3: subestimar el peso de la emoción
Error 4: dejarse seducir por la velocidad y despreciar la estructura
Error 5: aprender de gente que no vive lo que enseña
La historia real detrás del trading: Uber, inmigración y una cuenta perdida de 5.000 dólares
Lecciones prácticas de esta comparación
Qué puede aprender cualquier emprendedor online de esta conversación
Conclusión: entonces, ¿qué es mejor?
Vender en Amazon puede ser mejor para ti si:
Trading puede ser mejor para ti si:
📌 Disponible en: YouTube, Spotify, Apple Podcasts.
Transcripción
¿Trading o vender en Amazon? Cómo ganar dinero online con Franklin “El Gocho”
Ricardo:
Si un día amaneciste sentimental y te dejaste llevar por las emociones, puedes destruir todos tus fondos en un minuto. Tú haces trading, nosotros vendemos en Amazon. Mucha gente que nos escucha se pregunta qué es mejor para ellos. Si yo no vivo el negocio, ¿cómo lo enseño? El tema con el trading es que literalmente puedes perderlo todo. ¿Cuánto estoy dispuesto a perder de mi dinero? Si tú sabes tu pérdida consecutiva acumulada, no hay manera de que pierdas tu dinero, al menos que no entiendas eso.
Hoy estamos con Franklin, un gran invitado, conocido en redes como El Gocho Trader. Tienes varios años haciendo trading y compartiendo contenido. Me llama mucho la atención esta conversación porque hay demasiadas personas que lo que quieren es ganar dinero desde casa, y hay muchas maneras de hacerlo. Tú haces trading, nosotros vendemos en Amazon, y muchos se preguntan qué es mejor para ellos. Gracias por aceptar la invitación y por tomarte el tiempo de conversar genuinamente sobre qué es cada negocio y cuáles son sus diferencias.
Franklin:
Gracias a ti, Ricardo. Me da risa porque así fue como inicié con Gocho Trader. Después evolucioné, cambié nombres, simplifiqué la marca. También gracias por la invitación. He visto conversaciones que has tenido con otras personas y creo que hay muchas formas de vender online. Sin duda, la gente está buscando una fuente de ingresos distinta, incluso adicional, sin descuidar su fuente principal.
No es lo mismo un chamo de 18, 20 o 21 años que quiere tomar riesgo, que una persona como yo, que voy para 44 años, padre de familia, con otras responsabilidades. Pero siempre existe ese clic de querer buscar otra opción. Yo creo que Amazon y trading son lo mismo en esencia: comercio. Solo que se desarrolla en plataformas distintas. En ambos pagamos comisiones y necesitamos una estrategia. No cualquiera puede simplemente agarrar un producto y venderlo porque sí. En trading, al final, también estamos comercializando.
Ricardo:
Eso es súper interesante porque al final es comercio. Y la gran mayoría de las personas que he tenido la fortuna de entrevistar empezaron su negocio con una búsqueda simple en internet: cómo ganar dinero desde casa, cómo ganar dinero desde Venezuela, cómo ganar dólares desde tal sitio. Y así llegan a personas como tú y como yo, buscando un mejor futuro.
¿Cómo inicias tú en este mundo? ¿Qué te llevó a hacer trading?
Franklin:
Cuando empecé, hice de todo. Fui Uber, delivery, limpié pisos, hice cualquier trabajo que le toca hacer a un inmigrante en busca de una nueva oportunidad, sobre todo sin hablar inglés. Y lo digo sin pena: cualquier trabajo es digno si se hace bien.
En ese momento yo hacía Uber. Cuando empecé, ni siquiera existían esos sitios donde los conductores se paran a esperar órdenes tranquilos. Nos perseguía la policía, no te podías quedar cerca del aeropuerto. Luego eso cambió y aparecieron las paradas. Ahí uno tenía tiempo de distraerse. Yo me decía a mí mismo: “No te puedes bajar de este vehículo”, porque veía compañeros que se bajaban a jugar dominó o cartas. Y yo pensaba: “Si te bajas, pierdes. Vas a caer ahí”. Así que me puse a buscar algo que hacer. No quería ponerme a ver Netflix. Empecé a buscar en internet cómo hacer dinero.
Me apareció un chico hablando de invertir en bolsa, no de trading, sino de inversión en bolsa: cómo crear un pequeño portafolio, cómo comprar acciones de Apple, Google o Amazon, por qué invertir a largo plazo. Empecé a ver eso y luego el algoritmo hizo su trabajo. Corría el año 2016. Todo lo que tenía que ver con bolsa y trading empezó a perseguirme. Y me pregunté: “¿Qué es esto?”. Yo no sabía absolutamente nada, ni siquiera quién era Warren Buffett.
Ricardo:
Y eso le pasa a mucha gente. Uno cree que todo el mundo conoce esos nombres, pero no.
Franklin:
Exacto. Yo no sabía nada de eso. Y empecé a ver videos, a aprender, a tomar notas. Tengo una ventaja: me gusta estudiar. Agarré cuaderno, empecé a anotar todo. Todo curso gratuito que aparecía, ahí estaba yo de primero. En aquel tiempo un curso te podía costar 5.000 dólares, y yo no podía pagar eso. Había llegado solo con mi hija. En ese momento era padre soltero, así que tampoco tenía margen para tomar decisiones locas.
No tenía cómo ahorrar fácil. Un inmigrante muchas veces vive pagando la tarjeta de crédito y volviendo a cero. Yo no podía meter sobretiempo ni trabajar más horas por mi hija. Entonces dije: “Sigue estudiando. No puedes pagar un curso. Aprende por tu cuenta”. Empecé a construir mi propio sistema. Al principio en simulación, practicando, aprendiendo. Porque el que quiere hacer dinero online, sea en Amazon o en trading, quiere dejar de trabajar en dos días. Y yo no podía pensar así. Tenía una responsabilidad.
Empecé a testear mi sistema. Y lo comparo mucho con vender productos. No es lo mismo vender 20 termos que vender un millón. Con 20 los vendes como sea, pero con un millón cambia toda la logística. En trading pasa igual.
Hasta que a finales de 2017, después del huracán Irma, dije: “Este es el momento. Toma el riesgo”. Ese huracán me marcó porque pasé muchos días sin trabajar. Y en este país, tantos días sin producir te pegan durísimo.
Ricardo:
¿Con cuánto empezaste?
Franklin:
La primera cuenta la abrí con 5.000 dólares. Los perdí todos.
Ricardo:
Así, completo.
Franklin:
Completo. Y ahí entendí algo clave: ¿por qué en simulación todo me sale bien, pero en la vida real no? Porque entra la emoción. Ahí entendí el peso de la disciplina. La segunda vez, incluso, me prestaron el dinero. Hoy no recomiendo eso. Para nada. Pero en aquel momento lo hice.
Después empecé a hacerlo mejor. Me empezó a ir bien porque ya entendía que no se trataba de volverse loco. Mi meta era cubrir mis gastos, no hacerme rico de un día para otro. Ganaba parecido a lo que podía ganar haciendo Uber, pero aquí había más riesgo.
Yo empecé a compartir mi día a día, pero sin intención de vender nada. Subía mis gráficos, mi comida, mis cosas. Y siempre salía alguien: “Enséñame”. Yo respondía que no enseñaba eso. Hasta que un amigo me insistió tanto que me dijo: “Te pago 50 dólares para que me expliques una hora”. Me mandó 50 dólares por PayPal. Todavía tengo eso guardado porque fue la primera vez que alguien me pagó por enseñar trading.
Ricardo:
Y ahí ya tú estabas viviendo del trading.
Franklin:
Sí. Ya para finales de 2017 yo estaba cubriendo mis gastos con trading. No estaba haciendo una locura, pero cubría lo necesario. Y por culpa de ese amigo comenzó una cadena. Uno llamó a otro, el otro a otro, y sin darme cuenta había mucha gente llegando a mi casa a aprender.
El problema fue que pensé que todo el mundo podía hacerlo igual que yo. Y no. No todo el mundo tiene el mismo mindset, ni la misma capacidad emocional. Yo empecé con scalping, que hoy no se lo recomiendo a nadie para empezar. No porque no funcione, sino porque requiere una gestión emocional fuerte. Puedes ganar y perder muy rápido, y eso desenfoca a la mayoría.
Con el tiempo evolucioné, cambié mi sistema y hoy ejecuto otro distinto al que enseñaba en 2018. Luego hice una pausa larga. No quería seguir enseñando porque el trading también trae mucho hate. Pero al final entendí que eso es lo mío. Eso sí: para mí solo tiene sentido enseñar algo que realmente haces.
Ricardo:
Eso es clave. Yo siempre digo que si no vivo el negocio, no lo enseño. No es lo mismo enseñar algo que solo aprendiste, a enseñar algo que realmente ejecutas y del cual vives.
Franklin:
Correcto. Tú no puedes enseñar Amazon si no estás metido en el día a día, si no sabes los cambios, si no entiendes la operativa real. En trading pasa igual. La gente cree que la estrategia no cambia nunca, pero el mercado cambia.
Cada vez que tú entras a un trade, tienes 50% de probabilidad de ganar y 50% de perder. Lo importante no es adivinar, sino tener un sistema probado. Saber cuánto ganas cuando ganas y cuánto pierdes cuando pierdes.
Ricardo:
En Amazon también trabajamos con datos. Por ejemplo, antes de comprar un producto analizamos una gráfica histórica. Vemos el precio promedio, mínimo, cuántos vendedores hay, cuántas unidades se venden. Con esa data decidimos si compramos o no. Estamos comprando inventario físico, tangible. Si no se vende en Amazon, incluso podrías venderlo por otro lado.
¿Cómo luce ese análisis en trading?
Franklin:
Hay que separar invertir de especular. Invertir es comprar acciones o construir un portafolio a largo plazo, basado en análisis fundamental. Es otra cosa.
Los que hacemos trading especulamos. Y yo hago trading retail, no soy trader profesional de banco o fondo. Un trader profesional trabaja para una institución, tiene licencias, salario, horarios. Yo no. Si salgo negativo un mes, salí negativo. Por eso yo no veo el trading como empleo, sino como negocio.
Y el proceso para aprender es simple en teoría: te educas, aprendes la estrategia, aprendes a usar la plataforma, y luego haces algo que la mayoría no quiere hacer: testear. Tienes que ir al histórico y verificar si eso que te enseñaron realmente funciona.
En trading tú puedes retroceder cinco años y ver si un sistema daba resultado o no. Ahí está una gran ventaja. Puedes hacer backtesting. Puedes ver cuántas ganaste, cuántas perdiste, cuál es tu win rate, cuál es tu pérdida acumulada.
Yo siempre digo que lo más importante no es cuánto ganas, sino cuánto puedes perder consecutivamente. Si tú entiendes tu pérdida acumulada, tienes una ventaja enorme. En mi caso, por ejemplo, mi sistema tiene una pérdida consecutiva máxima conocida. Entonces yo calculo mi riesgo en base a eso. Si no entiendes eso, te destruye la emoción.
Ricardo:
En Amazon también pasa algo parecido con el margen y el riesgo. Nosotros intentamos comprar productos donde el riesgo sea bajo y el margen razonable. Pero hay una diferencia importante: en Amazon, salvo que hagas una locura o compres mal, es mucho más difícil perderlo todo porque tienes un producto físico, de marca, con mercado.
Franklin:
En trading sí puedes perderlo todo. Esa es la gran diferencia. Si un día amaneciste sentimental y no tienes control, puedes destruir la cuenta en un minuto. Un trader profesional tiene jefes, límites, controles. El trader retail decide solo. Y ahí está el problema.
Ahora bien, hoy el negocio ha cambiado. Ya no necesariamente necesitas empezar poniendo 5.000 dólares tuyos. Existen empresas de fondeo o financiamiento para traders. Básicamente, compras una evaluación, demuestras que sabes operar, pasas unas reglas y te dan una cuenta financiada. Tú te quedas con la mayor parte de la ganancia.
Eso cambia mucho la barrera de entrada. Pero igual necesitas disciplina, sistema y gestión del riesgo. Si no, quemas examen tras examen.
Ricardo:
En Amazon la ruta tradicional es distinta. Necesitas capital para inventario. Nosotros solemos recomendar unos 5.000 dólares para empezar porque psicológicamente te permite ganar algo razonable y motivarte. Compras productos, los envías a Amazon, vendes, recuperas tu inversión y reinviertes. Se va formando un efecto compuesto.
También puedes apalancarte con tarjetas, con líneas de crédito, con préstamos basados en ventas. Pero sigue siendo un negocio operativo: tienes que buscar proveedores, negociar, analizar productos, mover mercancía.
Franklin:
Y esa es una diferencia real. Amazon tiene más contacto humano, más operación, más estructura. Trading es tú y la computadora. En Amazon puedes delegar parte de la logística, pero sigue siendo un negocio más tradicional con tecnología. Trading es cien por cien digital.
Yo vi de cerca el negocio de Amazon y pensé: “Si tuviera 20 años menos, me encantaría estar sudado aquí, montando esto, ayudando a crecer el negocio”. Pero hoy sé que no es para mí. Y eso está bien. Hay abogados, médicos, ingenieros, militares. No todo el mundo sirve para lo mismo.
Ricardo:
Totalmente. En Amazon puedes construir algo grande, pero no es dinero rápido. Nosotros hoy vendemos millones al mes, pero para vender eso tienes que tener millones en inventario. El que dice que vende 100.000 dólares al mes, probablemente tiene unos 150.000 invertidos.
Franklin:
Y en trading pasa algo parecido con las expectativas. La gente ve resultados y quiere ganar con una cuenta lo que otros ganan con 20. Yo tengo cuentas replicadas. Esa es una diferencia que mucha gente no entiende.
El mayor problema del que empieza en cualquier negocio online es que quiere resultados de empresa grande con presupuesto y mentalidad de principiante.
Ricardo:
Esa es la raíz de casi todo. La gente llega a internet buscando ganar dinero porque odia su trabajo o quiere cambiar de vida, pero al mismo tiempo quiere hacerse rica rápido. Y eso distorsiona las expectativas.
Franklin:
Sí. En trading sí existe la posibilidad de hacer mucho dinero rápido, pero con muchísimo riesgo y con una curva emocional muy dura. En Amazon es más lento, más operativo, más estable si haces las cosas bien.
Ricardo:
Y también hay que decirlo: en Amazon puedes quebrar si haces las cosas mal. Si compras mercancía mala, robada, vencida, o de proveedores dudosos, Amazon te puede suspender y el problema es serio. Pero si haces el trabajo correctamente, el riesgo baja mucho.
Franklin:
Exacto. Al final, tanto en Amazon como en trading, el problema no suele ser el modelo. El problema es saltarse pasos, no seguir procesos, no tener disciplina y querer correr antes de caminar.
De hecho, yo siempre digo que desde el primer correo de bienvenida ya sé quién va a tener más dificultades. Porque si una persona no sigue instrucciones simples, el proceso se le va a hacer mucho más largo.
Ricardo:
Eso también lo digo yo. A veces me pregunto: “¿Para qué me pagaste si igual vas a hacer lo que te da la gana?”. La disciplina termina siendo más importante de lo que la mayoría cree.
Franklin, de verdad, gracias por tomarte el tiempo. Me gustó mucho esta comparación porque no se suele ver una conversación tan abierta entre dos modelos de negocio online tan distintos.
Franklin:
Gracias a ti. Me gustó mucho. Y sí, creo que es bueno intercambiar ideas entre nichos distintos. No todo el mundo va a servir para trading, ni todo el mundo va a servir para Amazon. Pero mientras más claro tenga la persona en qué se está metiendo, mejor va a decidir.
Ricardo:
Totalmente. Gracias, Franklin.
Franklin:
Gracias a ti, papá.
Más lecturas que inspiran:
otros artículos para seguir creciendo en Amazon
Si te enganchó la historia de transformación, las estrategias y los aprendizajes compartidos en este post, estos otros artículos te ayudarán a seguir desarrollando tu negocio con visión, decisión y resultados reales.
Cómo ganar dinero extra vendiendo en Amazon sin dejar tu trabajo full time
Hay un tipo de historia que suele pasar desapercibida porque no tiene fuegos artificiales, coches de lujo ni promesas absurdas de libertad financiera en 30 días. Pero es justamente la historia que más valor tiene para quien de verdad quiere emprender.
Errores fatales al elegir proveedores para Amazon
Uno de los errores más caros al empezar a vender en Amazon no es abrir la cuenta mal, ni elegir el producto equivocado.
Es elegir mal el proveedor.
Es exactamente lo que vivieron los Hermanos Mendoza, conoce su historia...
Amazon Marca Privada a Wholesale: La Verdad
Giacomo Ferri, había manejado una distribuidora en Venezuela durante años, Hoy vende desde Orlando, maneja un prep center que abrió para resolver su propio problema de logística. Su historia es la de alguien que falló en marca privada, aprendió de eso, cambió de modelo y escaló.
Domina el arte de vender en Amazon con
nuestros cursos