Cero dólares, historial de crédito y 450.000 en ventas
21 años de negocio que casi no empiezan así
Los tres fracasos que anteceden al éxito
Llegar con cero y construir con historial
Wholesale desde cero: la velocidad importa
Perfumería y hazmat: el nicho que nadie quiere tocar
La deuda como herramienta, no como problema
Lo que la Data cambia respecto a abrir tiendas a ciegas
Tres consejos para quien está empezando
¿Te interesa conocer más sobre como vender en Amazon?
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Transcripción
Wholesale, crédito y mentalidad: cómo empezar en Amazon desde cero en Estados Unidos
Ricardo: Hoy tenemos un invitado que tiene una historia impresionante. Viajaste solo para el podcast desde Atlanta. Bienvenido, Alejandro. Un placer tenerte acá.
Alejandro: Ricky, primero agradecerte por invitarme. Viajé solamente porque valoro que me hayas invitado. Y quiero decírtelo públicamente: felicitarte por todo el aporte que has hecho con este programa a toda la comunidad. Muchas personas lo comentan, el gran valor que le has dado. Felicitarte por la gran labor que estás haciendo.
Ricardo: Yo pudiese decir lo mismo de ti porque también aportas muchísimo en tus redes sociales. Por eso estás acá: nos gusta invitar personas que genuinamente aporten valor a la comunidad y brinden una luz a la realidad del negocio. Aquí le decían que es "la humanización del comercio". Poder ver el tras cámaras de lo que realmente sucede en cada negocio.
Ricardo: Cuéntame. ¿Cómo comienzas en Amazon? ¿Qué traía Alejandro Arteaga al mundo de Amazon?
Alejandro: Yo entro a Amazon en plena pandemia. No tuve la dicha de empezar antes. Comienzo en el 2020 con marcas privadas fallidas. El primer producto era para niños —unas capas que se podían pintar— sin saber que había certificaciones para ciertos juguetes. No tenía demanda ese producto; la gente no lo estaba buscando.
Luego me paso a otro producto que sí tenía búsquedas: unas casitas para pintar, de cartón moldeable que se armaban en 3D. Pero no calculé bien los costos de envío. Eran cajas grandes y los fletes nos mataron. Compramos el lote, los costos aumentaron después de la compra, y los números ya no daban.
Luego me fui a España y comencé a vender en Amazon Europa. Cepillos faciales, masajeadores faciales, marca privada otra vez. Empecé bien, pero la burocracia del IVA español y la declaración trimestral me complicaban mucho, y las ventas fueron cayendo progresivamente. En mi tercer intento me cansé de marca privada y migré a Estados Unidos en febrero del 2021.
Ricardo: Explícame algo antes de continuar: ¿por qué es tan importante que un producto tenga demanda preexistente en Amazon?
Alejandro: Ese fue mi primer error. En Amazon nosotros no creamos mercado. Para crear un mercado necesitas millones de dólares: generar una necesidad que nadie tiene todavía. En Amazon el proceso de compra empieza con una búsqueda. Si esa búsqueda no existe, el producto no se vende. La gente buscaba "mantel para pintar", no "capa para niños". Nosotros pensamos que íbamos a crear esa demanda. No. Amazon no funciona así.
Ricardo: Llegas a Estados Unidos con cero dólares. ¿Cómo fue eso?
Alejandro: Literalmente cero. El capital de 21 años de negocio en Venezuela se fue con la crisis. Lo que me quedó se fue con la migración a Argentina. Vengo trabajando desde los 17 años y llegué aquí cero. Pero lo que sí tenía era que conocía el sistema. Venía estudiando cómo funcionaba todo, venía mucho a Estados Unidos, y tenía tarjetas de crédito abiertas desde hace muchos años.
Lo que pasa es que muchos venezolanos que abrieron cuentas en Estados Unidos con pasaporte no sabían que el banco ponía el número de pasaporte donde va el Social. Ese número estaba reportando como si fuera un Social y construyendo historial, aunque no fuera legal en sentido estricto. La culpa no era nuestra: firmamos sin saber lo que estábamos firmando.
Cuando llego y obtengo mi Social Security Number, fui banco por banco y en cuatro meses migré todo ese historial a mi nueva identidad fiscal. De golpe tenía décadas de historial acumulado. Y con ese historial levanté 100.000 dólares en capital al 0% de APR.
Ricardo: Para alguien que está fuera de Estados Unidos sin Social Security, ¿cómo puede construir crédito?
Alejandro: Con el ITIN —Individual Taxpayer Identification Number. Cualquier persona puede sacarlo sin estar en Estados Unidos. Lo puedes sacar directamente en la sede del IRS, a través de un CPA certificado por alrededor de 200 dólares, o hay plataformas online que te facilitan el proceso. Para la dirección que piden, puedes rentar una dirección virtual en servicios como iPostal One o Da Vinci por alrededor de 10 dólares mensuales: son sedes físicas que reciben tu correspondencia.
Con el ITIN puedes abrir cuentas, reportar ingresos y construir historial crediticio en Estados Unidos. Y si en algún momento llegas a obtener Social Security, el historial se transfiere igual que me pasó a mí.
Lo primero que yo recomendaría al llegar es asociarte como usuario autorizado a la tarjeta de alguien de confianza que tenga buen historial, sin deudas y con límite alto. Eso se llama piggyback o tradeline. De golpe te inyecta antigüedad y balance a tu propio perfil. En Venezuela los padres le daban tarjetas a sus hijos desde siempre. Es exactamente lo mismo.
Ricardo: ¿Cómo pasas del capital que conseguiste a tus primeras compras en wholesale?
Alejandro: Fueron 15 días desde que decidí hacer wholesale hasta mi primera compra. Empecé a buscar proveedores en Google con palabras clave básicas: "health and beauty distributor", "wholesale distributor"… y me fui hasta el resultado 70, 80 de búsqueda. Anoté todos en un Excel. En la primera semana tenía más de 200 contactos. A todos les llamé y a todos les escribí.
De esos 200, me respondieron útilmente cuatro o cinco. Menos del 1%. Pero eso me dio mis primeros dos o tres proveedores reales con los que arranqué.
La gente contacta dos o tres, no recibe respuesta, y dice "esto no funciona". No. Eso es probabilidad. Tienes que escribirle a muchísimos. Insistir. Y también tienes que presentarte bien.
Ricardo: ¿Qué significa presentarse bien?
Alejandro: Desde el día uno tuve mi página web y mi correo corporativo. La página es básica, pero existe. Misión, visión, algunos textos, unos aviones y trailers que comunican que manejamos mercancía. No te van a tomar igual si llegas con un Gmail genérico que si llegas con un correo corporativo y una página que cuando buscan en Google encuentran algo creíble. Un correo corporativo vale menos de 10 dólares al mes. Una página web en Squarespace te cuesta 15 dólares. No hay excusa.
La vida es venta. Para conseguir trabajo te vendes. Para conocer a alguien te vendes. Con los proveedores es lo mismo: véndete como tú quieres ser percibido.
Ricardo: ¿Cómo manejas el capital con tarjetas de crédito sin pagar intereses?
Alejandro: Llevo tres años sin pagar intereses en mis tarjetas de crédito. Tengo aproximadamente 35 tarjetas, personales y comerciales. Lo que hago es lo siguiente: cuando una tarjeta está por vencer su período de 0% de APR, transfiero ese balance a una tarjeta nueva que abro con una nueva promoción de 0%. Bancos como Chase y Bank of America te permiten consolidar límites: pasas 50.000 de una tarjeta a otra y ahora tienes 100.000 con nueva promoción.
Todas mis tarjetas cierran el 28 de cada mes. El 25, tres días antes del corte, todas están pagadas con balance cero reportado. Así mantengo el perfil crediticio limpio y tengo claridad total sobre mis fechas.
Una vez se me olvidó el pago mínimo de una tarjeta y perdí el APR de esa tarjeta. Desde entonces tengo todo en Excel. No hay excusa para que se te olvide: son tres días al mes los que tienes que estar pendiente.
Ricardo: ¿En qué categorías te especializas?
Alejandro: El 95% de mis productos son hazmat: perfumería principalmente. Es una categoría que la mayoría evita porque requiere aprobaciones adicionales y gestión especial. Esa es exactamente la razón por la que la elegí.
Cuando hay una barrera de entrada, hay menos competencia y los márgenes se protegen. Llevo años construyendo progresivamente mi capacidad para enviar hazmat a los fulfillment centers de Amazon directamente. Es un proceso lento. Y eso lento es mi ventaja.
Ricardo: Mencionaste que hace dos meses perdiste dinero en un producto. ¿Cómo manejas las pérdidas?
Alejandro: Hace dos meses compré un producto que se vendía en 15 dólares. Cuando llegué a Amazon, ya lo tenían en 5. Pérdida total: alrededor de 10.000 dólares cuando se agote. Era además un producto con fecha de vencimiento, así que no podía esperar. La decisión correcta era venderlo a pérdida antes de que Amazon me cobrara los removal fees o los productos se vencieran.
También tengo inventario paralizado por una marca que restringieron en todas las plataformas simultáneamente: Amazon, Walmart, eBay, TikTok Shop. Todo. Eso vale unos 25.000 o 26.000 dólares parados.
Son cosas que van a pasar. No hay éxito sin dolor. Lo que importa es que las ganancias sopesen esas pérdidas. Y lo hacen, porque tengo un producto que ahora mismo vende 300 unidades diarias y al que no puedo comprarle suficiente inventario porque ni el proveedor tiene stock ni yo tengo el capital para comprarlo todo.
Ricardo: ¿Cómo te organizas con equipo y logística?
Alejandro: La operación logística está en un prep center en Miami. Desde que delegué esa parte, me enfoqué en lo que da dinero: análisis de producto y búsqueda de proveedores. La plata está en la compra, no en preparar cajas.
Tengo dos asistentes virtuales en República Dominicana que entrenamos desde cero. Ahorita están enfocadas en buscar marcas con Smart Scout: distintos filtros, distintas categorías, y enviar correos a esas marcas. La meta es 20 correos diarios, 100 a la semana, 400 al mes. Si el 5% responde son 20 respuestas. Si de esas cerramos con dos o tres, el sistema funciona. Llevamos dos meses con eso y ya estamos en conversaciones con dos marcas.
Mi esposa también es parte del equipo.
Ricardo: ¿Qué softwares usas para análisis?
Alejandro: Smart Scout para análisis de producto y búsqueda de marcas. Keepa para Data histórica de productos. Y Reseller —Reseller Intelligence— para estimados de ventas. Esos tres.
Al principio la gente se llena de software. No hace falta. Para comenzar: Keepa y la calculadora de Amazon, que además han mejorado mucho su revenue calculator recientemente. Eso es todo lo que necesitas al inicio.
Ricardo: ¿Tres consejos para quien está empezando?
Alejandro: Primero: replica a quien ya tuvo éxito. Encuentra a alguien que ya recorrió el camino, cópialo y pégalo. Invierte en esa educación. No hacerlo no sale barato: sale carísimo. Perdimos más de 800.000 dólares antes de tener la información correcta. Eso que nos hubiera costado aprender pagando un curso lo pagamos en errores acumulados durante años.
Segundo: trabaja en tu mentalidad. La creencia de que el capital es el problema es una limitante cultural. Aquí los bancos tienen dinero y necesitan prestártelo. Si haces las cosas bien, el capital no es el problema. Es el menor de los problemas.
Tercero: empieza por lo que ya sabes. Mi error fue intentar construir algo nuevo antes de capitalizar lo que ya dominaba. El wholesale era mi negocio de toda la vida. Debí haber empezado por ahí desde el primer día.
Y algo que atraviesa todo: la complejidad es el enemigo de la ejecución. No se compliquen. Actúen. Van a llevar palo, sí. Pero van a llevar mucho menos palo que si se quedan parados.
Ricardo: ¿Qué representa Amazon para ti en términos de tiempo con tu familia?
Alejandro: Soy muy obsesivo. A veces me siento a las 7 de la mañana y son las 10 de la noche y no me di cuenta. Trabajo desde casa con tres monitores y me cuesta mantener el equilibrio. Mi esposa sabe lo que eso implica. Al inicio hay que sacrificar algo, sí. Pero eso que se sacrifica tiene que tener un límite y un propósito claro.
Lo que sí tengo es libertad de tiempo cuando la necesito. Me vine a Miami a grabar este podcast. El 31 tengo que estar con mi familia para Halloween. Puedo elegir eso. Esa libertad, esa capacidad de decidir dónde estás y cuándo, es lo que hace que todo valga la pena.
Alejandro Arteaga comparte contenido sobre Amazon, crédito y mentalidad emprendedora para la comunidad hispana a través de sus redes sociales.
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